Anoche vimos las dos caras que el Madrid nos está mostrando en los últimos partidos: un mal juego, pero en cambio, la garra, el espíritu y la fuerza para sacar adelante partidos muy cuesta arriba.
Pero lo de ayer fue una historia fuera del guión.
Se presentaba un partido difícil, ante un Getafe, que con eso de ser vecinos, tiene cogida la medida al equipo blanco.
En los primeros minutos del partido, Soldado, un ex del Madrid, ponía el balón en el fondo de la portería Madridista, gracias a una gran jugada de Granero, que por cierto, no pararía de darme de cabezazos preguntándome por qué éste chaval no viste de blanco (espero que éste verano así lo sea).
El partido proseguía, dando la impresión de que éste Madrid no podría ganar nunca una liga de esa manera.
No entiendo porqué sigue jugando Raúl, no comprendo que siga dando vueltas por el cambio, cuando todo el mundo está viendo que está pasando por un bajón físico, no puede, entorpece el juego, ¡¡no hace nada!!... No lo entiendo.
R de Raulista, por favor, dime algo, dame una razón para que, a día de hoy, Raúl sea titular.
El partido estaba a punto de llegar al final de la primera parte cuando, en un ataque aislado del conjunto Madridista, Higuaín recogía el balón y regateaba al portero del Getafe para marcar el empate.
Es lo que tienen los grandes equipos, que se construyen por medio de grandes jugadores, están ahí, te descuidas y te la clavan. Único disparo a puerta del conjunto Madridista, y el partido cambiaba su trayectoria.
Durante el transcurso de la segunda parte vimos un partido en el que el Madrid comenzaba a dominar un poco más, gracias a la inestimable ayuda de Robben que sólo pudo jugar... 18 minutos.
Arjen Robben, el hombre de cristal.
Llegaba el minuto 84 y Albín ponía el 1-2 en el marcador por medio de una contra que prácticamente se esperaba, dada la efusividad Madridista para subir a atacar, pero no para bajar a defender.
En ése momento las ideas de que el equipo podría alcanzar la liga se desvanecían, pero comenzaba la locura...
Dos minutos después, Guti empataba de nuevo el partido por medio de una falta magistral, lanzada al palo del portero, pero con una gran potencia que el portero no pudo detener.
Pocos minutos después, en una nueva contra del Getafe, Casquero entra en el área por delante de Pepe, éste, fruto de su impotencia, empuja al jugador, y mientras está en el suelo, le repatea varias veces... 
¿Qué cojones se le pasó por la cabeza a Pepe?
Los Antimadridistas echarán fuego por la boca, poniéndolo de loco perdido.
Los que hemos jugado alguna vez al fútbol, tal vez entendamos la rabia que se puede llegar a tener en momentos así, cosa que no justifico.
Los Madridistas, simplemente no entendemos lo que le pasó a Pepe en ése momento.
Muchos han sido los grandes jugadores que han perdido la cabeza en varios partidos.
Que sea justamente castigado, y a demostrar de nuevo su calidad sobre el campo.
El parido no había terminado, Casquero lanzaba un lamentable penalty, y cuando Casillas sacó a la contra, Higuaín, con un zurdazo propio de su clase, marcaba un soberbio golazo que dejaba de nuevo los 3 puntos en casa.
¿Suerte?
Quizá
¿Rabia?
Mucha
¿Campeones?
Lo dudo...