jueves, 6 de marzo de 2008

Ciao



Nervios.
Nervios es lo que tienes durante 15 días antes de un partido de éstas dimensiones.
Nervios es lo que tienes esa misma tarde, en la que no puedes estudiar pensando en el partido.
Nervios es lo que tienes cuando estás delante del televisor y ves que, después de tanta espera, la remontada no parece posible.
Decepción.
Decepción cuando el árbitro pita el final.
Decepción cuando vas a seguir viendo la Champions, en la que no estará tu equipo.
¿Nervios=Decepción?
Esperábamos más de éste partido (igual que en el de la ida), pero la Roma ayer nos dió una lección táctica a la Italiana. La Roma hizo un señor partido. Cerrojazo y que no pase ni Dios. Pero... ¿quién va a pasar? Parece que nos falta un jugador y se nos cae el mundo. Nos faltó Van Nistelrooy, Robben, pero estaba Robinho, del que se esperaba mucho más.
Era una de esas grandes noches europeas, en las que la emoción del fútbol es distinto al de la liga, pero aquello de las "grandes remontadas europeas" ya no existe.
Me gusta el comentario que hace "Zorro de Segovia" en http://veteranosynoveles.blogspot.com/, y lo tomo, con su permiso: "(...)aunque en la grada el Madrí sí fuera el de las remontadas, los 14 jugadores blancos que entraron hoy no están tocados por las alas de Juanito. No llevan la mirada de Santillana, ni las piernas de Gento, ni el toque de Zizou. Estos son sólo una banda de pusilánimes, de pichillas millonarios que ni sienten ni padecen. Hoy, en el Bernabéu, sólo los palos defendieron bien y sólo el linier nos llevó hasta el gol. (...)"
Y qué razón tiene. Al equipo no se le vió nada, no llegó a puerta, sus mediocentros se daban cabezazos unos con otros, a Pepe, "al que nunca le expulsan" lo mandaron al vestuario antes de tiempo. Marcó Raúl y poco más. Bueno sí: Nos dieron 4 palos, los Madridistas acabaron asfixiados, tocados físicamente, y veremos si moralmente.
Nos queda la liga, más vale ganarla... ¡Espabilen, señores!

martes, 4 de marzo de 2008

Perdio el Silencio... porque ganó el Júbilo


Silencio, ausencia de sonido.
Que no haya sonido, no siempre significa que no haya comunicación.
La comunicación existe entre nosotros, sin ser casi necesarias las palabras, porque nos vemos un domingo sí y otro no, cada quince días, en un mismo lugar, con el mismo objetivo, contribuyendo con lo único con lo que podemos contribuir, nuestro ánimo, nuestra presencia, y en definitiva, nuestra voz,….
El silencio, a veces, sirve de pausa reflexiva, para ayudar a valorar un mensaje que se nos quiere transmitir, pero a mí me cuesta mucho entender el silencio y mucho más el mensaje, si son personas a las que no conozco, porque no son las que se sientan cada quince días a mi lado, sino las que se sitúan en frente mía, en el fondo contrario.
El silencio también, puede utilizarse de un modo dramático, pero esto sólo lo hacen los victimistas. Alzar la voz, siempre es mejor que callar. Con el silencio las cosas pueden no quedar demasiado claras, con las palabras los pensamientos son evidentes, y si alguien no lo entiende, con otras palabras siempre puedes volver a explicárselo.
En el Calderón, el silencio, es raro, muy raro. Si a eso le añades que es la disputa de uno de los partidos más importantes de Liga esto es más raro aún, casi increíble, incluso inexplicable. El Barca visita al Atleti, y el estadio está casi en silencio. Raro, muy raro. El Frente Atlético callado. Y es que ellos son así, y, naturalmente, no seré yo quién les disculpe... Se les cruzaría un cable por cualquier gilipollez, y olvidan hasta porque son del Atleti y qué hacen allí a esas horas. Ojo, no os equivoquéis, vosotros sois necesarios si vais a cantar, a animar, a vibrar, como cualquier otro aficionado, pero si vais a montar el silencio, quedaos en vuestra casa, porque vuestra presencia así es estéril, sobrante, sin sentido...
Primeros minutos del encuentro en un murmullo general, sin cánticos, sin ambiente…Un murmullo que queda apagado cuando Ronaldinho, ese jugador que ya no era jugador, hace una chilena y uno vuelve a darse cuenta de cómo es el Atleti, capaz de resucitar, si se lo propone, hasta a Tutankamón. Un golazo que hizo callar hasta al más borracho.
La incipiente desconfianza sobre este equipo y su capacidad volvía a sobrevolar nuestros pensamientos. Pero esta vez, el temor duro poco…

Júbilo. Alegría. Una de las emociones básicas del ser humano, y escasas en el aficionado del Atleti.
Es un estado interior que produce un enorme bienestar, y en el Calderón, últimamente, ni la olíamos. Pero este equipo es así siempre, y, aunque parezca mentira, es una buena señal, enfrentarse al Barca, en el peor momento de la temporada después de un mes de fracasos consecutivos.
En el silencio de esa noche calurosa en Madrid, apareció el Kun, para darnos a costa de él, una fiesta que hace mucho tiempo que no nos dábamos, para disfrutar gracias a él de jugadas que no se le olvidan a uno en toda la semana. Apareció para no irse ya en todo el partido, para insuflarnos esperanza en vena, que tanta falta nos hacia. Lo hizo todo. Probó suerte y marcó, se invento un pase, que si lo da Guti, es el más repetido de la TV en toda la semana, fue objeto de un penalti, y por fin, se inventó un golazo, levantándose del suelo, y rompiendo la cadera a algún defensa que otro, para terminar desnudándose, fruto de su enorme alegría por ese partidazo, que tenía en ese gol, la mejor culminación posible. Por supuesto, la tarjeta de después te queda perdonada, querido.
Parte de la felicidad, de la alegría, del júbilo se debe también al debut de Camacho, una grandísima noticia, porque hoy ya no pensamos tanto en el minado centro del campo del Atleti, porque el sábado vimos a un chaval con 17 años, pero con más ganas, con más voluntad y con más interés que cualquiera de los veteranos paquetes que hemos tenido que ver partido tras partido... Más vale tarde que nunca señor Aguirre, pero hasta un ciego ve que cualquier jugador, puede hacerlo mejor que Cleber Santana. Hay que dar oportunidades a los jóvenes, porque la experiencia es un grado, pero no un seguro de vida
Desasosiego y gozo para mí, para esta afición que necesitaba una victoria así, como agua de Mayo, porque este año sabemos que es posible conseguir el sueño de la Champion, porque calidad no nos falta y cuando el Atleti quiere es capaz de oír mis ruegos, y permitirme escribir una crónica festiva en este blog.
Nuestra historia es así, nuestro equipo es así, capaz de lo mejor y de lo peor, lleno de contradicciones, de contrastes, como el blanco y el negro, la tierra y el agua, el optimismo y la desazón, como el silencio y el júbilo…

lunes, 25 de febrero de 2008

Permíteme Atleti


Es humillante para un aficionado al fútbol y en este caso, al Atleti, ver cómo su equipo hace el ridículo un domingo tras otro, una jornada tras otra, en Liga, en Copa y en UEFA, durante ya más de un mes seguido, con sus más de 30 días y sus más de 30 noches. Y así, da la impresión, que nos hemos metido en un bucle, en una espiral que parece que nunca va llegar a su fin.
Hemos caído en una racha inesperada de malos resultados que ya empieza a no pillarnos por sorpresa, porque ya ni siquiera nos enfada, ya que, tristemente, esto nos suena de mucho. Situaciones que se repiten año tras año, con un entrenador, con otro entrenador, con estos jugadores y con otros jugadores. Además ese no - enfado es cada vez más frecuente porque nos hemos hecho inmunes a partidos como los de ayer, en el que pese a la mala imagen ofrecida por el equipo nos conformamos, que no es poco, con mantenernos en la zona noble de la tabla porque el Espanyol no esta demostrando tampoco ninguna continuidad y deja salir a la luz sus carencias cuando falta Tamudo, Y es increíble que el Atleti haciendo nada, siga cuarto. Aunque lo más lógico, es que si seguimos así, esto no nos dure ni una jornada más, porque si el Espanyol falla, el Sevilla ya está dónde a nadie le extraña que esté.
Ayer el Atleti no se renovó como el entrenador nos afirmaba el día de antes del partido, en el que se hablaba de conjura. Debió conjurarse con otras personas, porque lo que menos se puede vislumbrar en este equipo es un compromiso, y sí, claramente, una desgana que por supuesto, nos hizo caer otra vez.
Las cosas se pusieron muy oscuras desde el primer minuto, y según avanzaba el tiempo yo pensaba que nos volvíamos a quedar con 10 o con 9, porque el Atleti sigue cometiendo los mismos fallos en defensa, y a los 8 minutos nuestros centrales tenían 1 tarjeta amarilla cada uno. Desde aquí pido la cabeza de Eller, que lo único que ha hecho en el Atleti fue marcar un día un gol, porque el defensa del Villarreal estaba en el suelo. Muy mal Eller, muy mal, eres malo y feo con ganas. Pernía no es ni la sombra de lo que fue. Así que nos acordamos de Seitaridis y Maniche, como si fuesen, Maldini e Iniesta. Fieles a nuestra idiosincrasia, cuando pensamos que no íbamos a sufrir, porque el partido estaba resuelto a favor del Osasuna, llega el Uruguayo, y mete uno de esos goles que te dejan boquiabierta, con los pelos de punta, cayéndosele a una la baba, mientras lo ve una y otra vez repetido. Y con él, otra vez la ilusión de poder remontar. Cuando uno ve lo que ciertos jugadores de este equipo pueden hacer con la pelota, y ves al resto, piensas aquello de que la miel no está hecha para la boca del asno, que no sabe saborearla ni apreciarla, este gol que debería haber valido por 3.
La segunda parte, mal, fatal, ni un a vez entre los tres palos, Reyes patético, ridículo, grotesco, absurdo y menos mal, que íbamos a ver al mejor Reyes a partir del partido del Bolton…
Y poco más, porque empiezo a hartarme de escribir crónicas negativas, en las que siempre digo lo mismo y a mí, no me gusta repetirme.
¿Qué deseo que pase el sábado? Creo que cualquier resultado es bueno, oído lo dicho por Aguirre que con 8 partidos que ganemos estaremos en Champions, pues si hay que elegir uno, desde luego me quedo con este para que perdamos. Pero ese pensamiento ya lo tuvimos el año pasado, y nos avasallaron con 6 goles en los que se acabo la temporada, por tanto, vamos a intentarlo, vamos a ganar, y que el Barca se ponga líder en la siguiente, y nos demos así una alegría y no haya más humillaciones, por favor.
Permíteme Atleti, escribir por una vez, una crónica alegre en este blog.

Abrazos Inoportunos

Podría convertirse en la jugada de la Liga.
No pude evitar reirme cuando ví las caras perplejas de los jugadores Madridistas mientras el Getafe montaba la contra, creo que fue la imagen de la impotencia, de no saber qué hacer en ése momento, igual que durante todo el partido.
No me preocupa la forma en que anoche marcaron ese gol, un gol tonto, un gol que demuestra aquello que tu padre tantas veces te dijo sobre el fútbol: "En el fútbol tienes que tener picardías" (Y es ahora cuando más claro me queda que no se refería a "picardías" como prenda de vestir...).
En cambio, lo que sí comienza a preocuparme es la falta de gol que últimamente tiene éste equipo. Y no sólo eso, si no el desorden, (mejor dicho: EMPANADA) que el equipo tenía ayer...
El bajón que ha dado es más que evidente, dejando al Barça a tan sólo 2 puntos de diferencia cuando "casi" teníamos la liga ganada.
En el fútbol no sólo tienes que ser pícaro, tienes que ser prudente, jugar cada partido como si fuera el último, y esto es algo que no hemos visto en los últimos partidos.
Ya queda muy lejos aquel gran partido contra el Barcelona, ése en el que el Madrid había dado un golpea a la liga, mostrando una defensa fuerte, un centro del campo sólido y una delantera que aprovechaba sus oportunidades. Pero eso fue antes de navidad. Desde entonces los blancos han disputado hasta la fecha doce encuentros (8 de Liga, tres de Copa y una de Champions) en los que han acumulado seis triunfos y otras tantas derrotas. Demasiados tropiezos para un equipo que ya era "casi" campeón.
Ayer viví con mi compañera de blog una tarde de domingo futbolero, de esas de las que te dejan el culo plano porque te pasas la tarde sentado viendo fútbol (desde las 3 de la tarde, hasta las 11...). Pues bien, después del partido de SU Atleti (veremos qué nos cuenta), me hizo un comentario: "Nos quedan 2 partidos: El Barça y la Roma..."
Querida amijjja, siento alegrarte de esta manera, pero nos queda media liga. Vais a disfrutar más con los duelos entre Madrid-Barça que con vuestro propio equipo. No es una crítica a vuestro equipo, para eso ya estas tú, querida amijjja: es una crítica hacia el mío.
He oído que ésta semana, en los entrenamientos del conjunto de Schuster van a adoptar un nuevo entrenamiento: cuándo celebrar los goles.
Seguro que en el próximo gol del Madrid, los jugadores se fijarán bien para abrazarse en su momento oportuno.


viernes, 22 de febrero de 2008

Ay, DIOS mío

Querido Neptuno:
Me apena tanto escribirte esta carta… Tampoco este año podremos ir a visitarte. Sí, ya sé que te lo hemos prometido muchos años seguidos, y que este año era el definitivo, pero no ha podido ser, y ayer, perdimos el último autobús que nos podía llevar a verte para saludarte y darnos ese bañito en tu fuente, que tan bien sienta. Supongo que no te pillará por sorpresa y que ya estás acostumbrado a que la palabra que te damos en el mes de Agosto, tampoco esta vez la cumpliremos. De verdad que esta temporada empezamos bien, y que la esperanza era grande y el ánimo firme, pero el sueño se ha esfumado en el mes de Febrero. Quién nos lo iba a decir…
¿Q qué ha pasado? Pues ni yo misma me lo explico. La Liga, se convirtió en algo imposible hace ya un tiempo. En Copa nos elimino un equipo que estaba en plena crisis y que ahora parece estar recuperándose, ya sabes que somos especialistas en resucitar a cualquiera excepto a nosotros mismos. Y lo de la UEFA de ayer, no sé ni cómo empezar, así que lo haré por el principio. Supongo que la eliminatoria viene marcada por un escupitajo que uno de nuestros jugadores lanzó contra un adversario en el partido de ida. A partir de ahí todo se volvió negro, y se esfumó la mitad de la fe que habíamos puesto en alcanzar este sueño, ya que inmediatamente le expulsaron y acto seguido nos metieron el gol, el único gol, que ha dado la eliminatoria al Bolton. Éramos optimistas, no te creas, porque este equipo inglés es malo de narices, y nosotros somos cuartos en la Liga mas competitiva de Europa. Pero el Atleti es así, ya lo sabes, y este es nuestro sino, algo que por momentos, mina nuestro ánimo.
El Atleti, como te contaba, se presento al encuentro de ayer, con bajas importantes, pero de verdad que creíamos en la remontada y en el pase a octavos porque eran muy malos, porque son muy malos. Llegamos al estadio, y nos encontramos lo mismo que contra el Aberdeen. El club no aprende, los dueños de este club no aprenden, y allí estaban 3000 ingleses como ovejas sin pastor o como Pedro por su casa. En vez de colocarlos en las gradas que se sitúan en el extremo del estadio, como hacen con otros equipos, y que es la mejor manera de tenerlos controlados, porqué sólo hay que hacerlo por un lado ya que en el otro está el río, pues en lugar de eso, los asientan en el centro del estadio, dónde no había quién los sujetara. Descontrolados, se escapaban por todas partes, y claro, se armó la marimorena. Aquellos que hablan de la educación inglesa, no vieron ayer a estos energúmenos. Echaron a los atléticos de su asiento, a base de botellazos, y de una seguridad pésima, porque los antidisturbios (como siempre, “estando dónde tienen que estar”), aparecieron en el minuto 35 de la primera parte, cuando la situación ya era insostenible. Esos abonados que han tenido que pagar un plus, por Copa y UEFA (en mi caso 70 euros por ver al Granada 74 y al Bolton), a esos, los ingleses los echaron de su sitio. ¿A q t parece indignante? A mí también me lo parece. Esto es la política de entradas de nuestro club basado en una organización excelente.
Pero esto no acaba aquí. El Frente Atlético desapareció en el minuto 15, por no se qué de la solidaridad. Tonterías que desconcentran a un equipo que supuestamente juega en casa y que cuenta con la mejor afición de España, pero que sin embargo lo que oye es nada, silencio, vacío
¿Sobre el partido? Nosotros dominamos, tuvimos varias oportunidades pero sólo una entre los tres palos, y por supuesto, no fuimos capaces de marcar un gol, a un equipo que no tuvo ni un tiro a puerta, que parecía que le daba miedo el balón.
Pero como te digo una acción de un jugador en el partido de ida, marcó el encuentro de vuelta, y en definitiva, la eliminatoria. ¿Te acuerdas de Torres, verdad?, de cómo dependíamos de él. Pues este año ha cambiado el nombre de la droga, Kun Agüero se llama, pero somos los mismos “ drogodependientes”.
No te entretengo más, porque sólo te voy a contar penas. Ya sabes lo que hay y lo que somos. Los atléticos creíamos en un proyecto este año, pero ayer nos dieron el guantazo de todas las temporadas.
Este año tampoco habrá visita. Tampoco ha podido ser. Y no te preocupes, esto también pasará, y volverá el verano, en el que nos volverán a ilusionar con sueños de humo y te escribiré para prometerte, esta vez sí, una visita…
Por cierto, un consejo, si oyes ruido en la plaza de al lado, tápate los oídos y piensa, que ya queda menos para Agosto.

martes, 19 de febrero de 2008

Latigazos



Igual que hace unos añitos atrás, el Coliseo Romano se llenaba para ver una gran lucha entre dos grandes Cuádrigas: Los Romanos contra los Hispanos.

El objetivo era claro: vencer para tener más cerca el reino de Europa. Las dos cuádrigas nos ofrecieron un bonito y disputado enfrentamiento, el cual terminó con la victoria Romana, debido a dos afortunados latigazos que dejaron sin sangre a los soldados Hispanos.

No entendí muy bien el planteamiento del gran César Schusteriano, de alinear a su soldado Diarrá por delante de Guti, aunque no lo hizo mal, pero es incomparable la calidad del segundo a la hora de enfundar el látigo si lo comparamos con el primero. Tampoco entendí la tardía salida al terreno de juego de los soldados Baptista y Drenthe, los cuales cambiaron el ritmo del encuentro... Cosas del César.

Los defensores Hispanos tenían la difícil tarea de evitar los ataques romanos, después de cuajar un lamentable encuentro pocos días atrás, pero las incorporaciones de Heinze, Torres y el desplazamiento de su compañero S. Ramos al lateral del Coliseo reorganizó todos los esquemas del César.
El conjunto Hispano tenía a la fiera Inglesa Robben galopando a sus anchas por la hierba del Coliseo, haciendo inútil la presencia del escudero Panucci, y demostró que su buen estado de forma empieza a ser más que evidente. Además que las grandes cantidades de monedas de plata pagadas por él, comienzan a ser más que justificadas.
Los atacantes Van Nistelrooy y Raúl demostraron, una vez más que siempre tienen la espada preparada para desenfundar, pero los Dioses de la suerte no estaban con ellos.
Dentro de 15 días, los dos conjuntos se tendrán que ver de nuevo las caras, esta vez en el férreo Coliseo Madridista, con sus gradas abarrotadas de gente, pidiendo la cabeza de los Romanos.
Creemos en la remontada.
Oremos...






lunes, 18 de febrero de 2008

Llueve sobre mojado










El día se levantó con sol. Parecía que se equivocarían los meteorólogos y que, aunque con frío, al menos no llovería. Pero en el momento en el que nos bajamos del autobús y nos dirigíamos hacia el Calderón por el puente que nos encauza a los atléticos a nuestra sede, cayó sobre mí la primera gota de la tarde. Advertí a mi hermano de que estaba empezando a llover, y cuando quisimos llegar a nuestra puerta, ya la lluvia empapaba parte de nuestra ropa. Pero daba igual, allí estábamos otra vez, fieles a nuestra cita dominical, para ver al Atleti bajo la lluvia, bajo el granizo o bajo lo que sea.
Otra vez, teníamos la oportunidad de ponernos terceros, pues habían dejado escapar puntos Villarreal y Espanyol, y no sé cuántas veces más nos darán estas oportunidades en lo que resta de temporada.
Otra vez, el Atleti empezó jugando bien, controlando durante los primeros minutos del partido hasta que llegó el gol. El Kun cabeceó un centro de Antonio López, y así parecía, que aunque la noche fuese gris, y que no pararía de llover, el partido se presentaba como un sedante
Otra vez, el Atleti se durmió en los laureles una vez marcado el primer gol, nada nuevo, y es que no parecen los mismos que salen al principio del encuentro con las ganas de comerse aunque sea a una docena de leones
Otra vez nos empataron, en el único tiro a puerta que realizó el Athletic en lo que llevábamos de encuentro.
Otra vez, y ya van muchas, que la defensa falla y que nos cuelan el segundo, y otra vez, Pablo y otra vez Eller…
Otra vez que avisan al Kun los árbitros por no hacer nada. Y otra vez, que le sacan tarjeta amarilla sin motivo.
Otra vez, la pájara, otro descanso sin ser descanso, otra vez el acojonamiento, otro intermedio de nervios, en los que uno no se come el bocadillo como se merece un buen bocadillo, es decir, con mucha tranquilidad.
Otra vez el frío, otra vez la lluvia. Otra segunda parte de angustias y sufrimiento
Otra vez, nos quedamos con 10. Raúl García expulsado. Otra vez uno compara el arbitraje que ayer le hicieron al Madrid, en el que Robben y Drenthe deberían haber sido expulsados, y otra vez, uno siente la impotencia, de no poder hacer nada, porque el Calderón además, tampoco silba como silbaba .
Otra vez, el Atleti se bloquea y no es capaz de hacer una jugada de gol hasta el minuto 84 de la segunda parte. Otra vez, el sopor, otra vez el aburrimiento.
Otra vez, el equipo contrario, pierde tiempo en el Calderón.
Otra vez, la desesperación.
Otra vez, el árbitro demuestra lo malo que es y se ríe de nosotros añadiendo 3 minutos, de los cuáles pierde 1.5 él mismo hablando con Aguirre.
Otra vez, la gente demuestra su tristeza en el autobús mientras que secan sus caras por la lluvia y miran sus manos, arrugadas como pasas, como si se hubiesen dado un baño, aunque otra vez, el baño nos lo han dado a nosotros.
Otra vez, nos preguntamos si será una temporada como las anteriores y si nos hemos apuntado a la Intertoto.
Otra vez, mi madre me pregunta al llegar que cómo ha quedado el Atleti, y otra vez, yo le respondo que ha perdido
Otra vez el nerviosismo, la tristeza, la impaciencia, la duda, el desconsuelo, la resignación…

Y es que otra vez en el Calderón, llovió sobre mojado.