El partido comienza con la difícil tarea de remontar un 0-1 en contra, y en los primeros minutos, el Liverpool saca la máquina de arrollar para dejar claro que no iba a poner nada fácil una posible remontada.
Casillas, en dos ocasiones, desbarata dos goles cantados mientras a unos cuantos se nos empezaba a atragantar la cena.
Minuto 16, Torres marca a placer el primero del partido. Posiblemente hubo falta en un forcejeo entre Torres y Pepe, pero el caso es que el balón está dentro de las mallas, lo que conlleva a marcar, como mínimo 2 goles.
Pasan los minutos y el Madrid no mejora su juego, ni muestras de Robben, ni de Higuaín, muchas menos de Raúl, simplemente unos pequeños detalles de Lass, más paradas de Casillas y varias subidas de Ramos.
(Por cierto, ¿alguien escuchó al comentarista de antena 3 decir que las subidas de Ramos ya no creaban sorpresa?).
Llega el minuto 27, y un pase que corta Heinze con el hombro, es señalado como penalty.
Maldito árbitro, ya sí que parece muy jodido de remontar, pero nunca se sabe...
Gol de Gerrard, y ahora a marcar 3.
En éstos momentos te acuerdas del maldito que obró la chapuza de la Champions, ni rastro de la delantera, ni rastro de oportunidades, así es imposible marcar.
El partido llega al intermedio, con la impresión de que un año más, el equipo se vuelve a casita con las ganas de pasar, sólo que ésta vez sin dar muestras de hacer algo. De momento es una simple impresión, nunca se sabe.
Comienza la segunda parte.
Hay cambios, Marcelo por Robben.
Uno ya no sabe juzgar si el cambio de Robben parece justo, lo cierto es que parecía algo perdido, pero pocos como él pueden crear algo de peligro. Conforme van pasando los minutos, Marcelo justifica su salida al campo creando algunas aproximaciones que no habíamos visto en la primera parte.
Todo eso después que en el minuto 47, Gerrard de nuevo, tras una buena jugada de Babel, marca el tercero, el que nos dice que ya si que no hay nada que hacer.
Del resto del partido, poco hay que decir. Es cierto que el Madrid dejó una leve mejoría en el juego, algo insuficiente viendo el resultado. No sé si decir leve mejoría o que el Liverpool bajó el ritmo viendo la poquísima oposición que tenía enfrente.
Algo quiere decir que el mejor de tu equipo sea el portero, y peor aún es, si acabas perdiendo el partido. El equipo demuestra que no tiene plantilla suficiente para hacer algo en Champions.
A casita, y a pensar en la liga, que es lo único a lo que podemos optar.